He tenido el privilegio de comer en Zortziko una sola vez, con motivo de un almuerzo de trabajo y he de decir que difícilmente pueden hacerse las cosas mejor. Servicio impecable y discretísimo, enorme calidad en los platos que pedimos, todos brillando a gran altura, tanto en elaboración como en presentación. Soy forastero y desde luego un motivo para volver a Bilbao es la visita a Zortziko. Enhorabuena y mi sentida admiración.

 

Ignacio.,