Tuvimos una cena familiar y degustamos el Gran Menú (27-3-2010). Todo los platos tenían sabor a lo que correspondía, sin que tuvieses que adivinar que estabas saboreando. Además todo estaba muy bien presentado. Pero quizás lo que más me agradó fue el servicio que es muy profesional, a la par que cercano, agradable y amable. Tengo un estupendo recuerdo de aquella ocasión, y no dudaré en repetir en otra oportunidad. Una petición al Zortziko: no bajen la guardia y sigan con esa exquisitez en el trato, ya que hoy en día no es fácil encontrar algo así. Lo corriente, abunda. Lo exclusivo, escasea.

Izaskun,